El Gobierno cambió el proyecto de Ley de Tierras para tratar de juntar los votos que necesita en el Senado y evitar otra derrota. La nueva versión no borra los controles sobre la compra de campos por extranjeros.
Ahora el texto fija un tope del 25% de la superficie de cada provincia. Antes, la propuesta original eliminaba el límite vigente del 15% para la propiedad extranjera sobre tierras rurales.
La senadora nacional Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, presentó los cambios en una conferencia de prensa. Estuvo acompañada por Agustín Coto y Nadia Márquez, que trabajaron en la iniciativa.
"Vamos a dejar muy en claro qué límites pusimos que no estaban. Los Estados extranjeros no pueden comprar un metro de tierra rural en Argentina, punto", dijo Bullrich. También explicó que el 25% se tomó como referencia de Brasil.
El nuevo texto obliga a registrar cada compra de tierras rurales por parte de extranjeros en los registros inmobiliarios provinciales. Además, suma controles para empresas y estructuras asociativas con participación estatal directa o indirecta.
La discusión sigue abierta y el oficialismo mira de reojo la sesión de este jueves. En la cuenta fina aparecen senadores de Misiones, la radical chubutense Edith Terenzi y Flavia Royón, que todavía no definió su postura.
También está el caso de la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, que cursa la semana 32 de embarazo y pidió votar de manera remota. La vicepresidenta Victoria Villarruel tiene que decidir si lo permite, una definición que puede mover la balanza dentro del recinto.
El peronismo ya avisó que votará en contra. Su jefe de bloque, José Mayans, dijo que la discusión toca la soberanía territorial y remató: "Sin territorio no hay país".

