El Senado se prepara para un miércoles bien cargado, con varias comisiones andando al mismo tiempo. Y el plato fuerte es el Súper RIGI, que ya viene con pedido de retoques y podría volver a Diputados si cambian la redacción.
La movida llega después de una sesión en la que el oficialismo consiguió sacar designaciones judiciales importantes. Ahora busca avanzar con el dictamen del proyecto que impulsa el Gobierno, aunque los aliados ya dejaron claro que no lo quieren pasar de largo.
A las 11, en el Salón Azul, arranca un plenario de Presupuesto y Hacienda, Legislación General y Economías Regionales. Ahí se tratará el proyecto para crear un Régimen de Incentivo para las Inversiones Relevantes, una propuesta empujada por Eduardo Vischi que apunta a beneficios fiscales para medianas empresas.
La letra chica no es menor: el plan exige inversiones productivas por un mínimo de 12 millones de dólares durante los dos primeros años. En el Senado ya se habla de ajustar la redacción para que el beneficio no quede abierto de más, porque cuando se reparte plata y reglas, siempre aparece algún “ojo con eso”, ¿no?
Más tarde, a las 13, será el turno del debate por el régimen para grandes inversiones en nuevas industrias, conocido como Súper RIGI. El proyecto tiene media sanción y promete beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios por unos 30 años, para inversiones de al menos 1.000 millones de dólares.
Entre los cambios que se discuten aparece el capítulo de proveedores locales, que obliga a destinar un 20% de la inversión a compras en el país. También se habló de poner condiciones para proyectos que consuman muchísima energía, como los centros de datos, porque no todo es prender la máquina y que salga magia.
La agenda seguirá a las 15 con temas judiciales vinculados a la Ciudad de Buenos Aires, y a las 17 con el debate sobre mercados de carbono. Para cerrar, a las 16, Educación y Cultura pondrá sobre la mesa proyectos sobre educación emocional, homenajes y declaratorias varias. Un miércoles de esos en los que el Senado no da respiro, ¿eh?

