El Senado se prepara para aprobar este jueves un proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes, más conocido como RIIR. La idea es abrir una puerta para empresas medianas que quieren invertir sin tener que saltar al nivel de los grandes desembolsos.
La propuesta fue empujada por el jefe del bloque de la UCR, Eduardo Vischi, y viene con el respaldo de La Libertad Avanza, el espacio que lidera Patricia Bullrich en la Cámara alta. En los pasillos parlamentarios la leen como una pieza útil para las economías regionales y también como una señal política bien calculada.
El régimen apunta a inversiones de al menos US$ 12 millones en actividades productivas nuevas, con foco en agroindustria, industria manufacturera y transición energética. Para entrar, las empresas deberán presentar un plan de inversión con ubicación, financiamiento, plazos y el impacto laboral que esperan generar.
Entre los beneficios aparecen la amortización acelerada en Ganancias, la devolución de créditos fiscales de IVA y una estabilidad tributaria por 30 años. También habrá una traba clara: no podrán mezclarse los beneficios del RIIR con los del RIGI, el régimen para inversiones de US$ 200 millones en adelante.
El texto además deja afuera a quienes tengan condenas confirmadas por corrupción, delitos tributarios, aduaneros o cambiarios, y a los que arrastren deudas impagas. Si pasa el filtro del Senado, irá a Diputados, donde en el oficialismo ya le ven buenas chances. ¿Será la llave que faltaba para destrabar inversiones de tamaño medio?

