La Cámara de Diputados de San Juan va a tratar este miércoles en una sesión especial el acuerdo entre la Provincia y Vicuña, un proyecto que prevé recursos para obras de infraestructura. En ese contexto, el diputado por Calingasta, Jorge Castañeda, salió a respaldar la iniciativa y puso el foco en algo que en el oeste sanjuanino se siente todos los días: rutas en mal estado, más tránsito pesado y la necesidad de que las obras lleguen a la gente que vive ahí.
En diálogo con Radio Mil20, Castañeda dijo que desde hace años los departamentos cordilleranos vienen reclamando infraestructura antes de que avancen los grandes proyectos mineros. Para el legislador, no alcanza con pensar en la minería: también hay que mirar cómo se mueve la vida cotidiana de las familias de la zona, que dependen de caminos seguros, servicios básicos y mejores conexiones.
Uno de los puntos que más le preocupa es el estado de la Ruta Nacional 40, clave para conectar Calingasta con el resto de la provincia. Según explicó, el paso permanente de camiones y vehículos vinculados a distintos emprendimientos fue desgastando la traza, que además es usada por trabajadores y por quienes necesitan viajar por cuestiones de todos los días.
En ese repaso, mencionó el movimiento generado por Veladero, Filo del Sol, Vicuña, Los Azules, Pachón, Casposo, Coipita y Altar, además de otros proyectos en exploración. Para Castañeda, la mejora de la infraestructura no solo sirve para acompañar el crecimiento minero, sino también para darle más tranquilidad y mejor calidad de vida a los vecinos de Calingasta, Iglesia y Jáchal.
El diputado también aclaró que el acuerdo en discusión es apenas una parte de lo que todavía falta. Entre las obras que considera necesarias nombró la Ruta 149, que une Calingasta con Mendoza, la Ruta 153, los bypass en sectores urbanos y distintas intervenciones en lugares como Villa Calingasta, Tamberías y Barreal. Además, marcó la importancia de avanzar con parques industriales para acompañar el crecimiento productivo y minero.
“Todavía faltan aquellos proyectos que en Calingasta están a punto de comenzar y que también tendrán que hacer esfuerzos para que logremos las obras de infraestructura básica”, sostuvo. Y cerró con una idea que resume el reclamo del oeste: que el desarrollo no pase por arriba de los pueblos, sino que se traduzca en mejoras concretas para quienes viven y trabajan en la cordillera.

