El proyecto minero Hualilán, en el departamento Ullum, empezó a mover el tablero y eso también se sigue de cerca en la zona. La compañía decidió cambiar el esquema que venía usando para procesar el mineral y ahora apunta a una alternativa más integrada, con una planta propia dentro del mismo proyecto.
La idea no es menor: dejar de depender de instalaciones de terceros y pasar a una operación con más autonomía. Según explicaron, la experiencia de la primera etapa les sirvió para revisar el plan y pensar en un desarrollo de largo plazo más ordenado.
El cambio, igual, no será de un día para el otro. La empresa prevé una transición de alrededor de cuatro meses para acomodar las operaciones y evitar un corte brusco. Mientras tanto, seguirá trabajando con el mineral disponible y evaluando alternativas para su comercialización.
Entre las opciones que analiza figura un acuerdo de compra de mineral con Casposo, una posibilidad que modificaría el mecanismo usado hasta ahora para el tratamiento del material.
El objetivo de fondo está puesto en construir una planta de procesamiento propia. La planificación preliminar marca que las obras podrían arrancar entre fines de 2027 y los primeros meses de 2028. Si todo avanza como esperan, la producción podría retomarse a comienzos de 2029.
Pero desde la compañía aclararon que todavía son fechas tentativas. Antes de llegar a esa etapa, faltan permisos, actualizaciones técnicas, nuevos análisis de ingeniería, definiciones de financiamiento y aprobaciones correspondientes. También está bajo estudio una eventual incorporación al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Mientras tanto, la exploración no se frena. Hualilán puso en marcha una campaña de aproximadamente 35.000 metros de perforación, cuyos resultados se irán sumando a los modelos geológicos del proyecto para actualizar recursos y reservas.
Para la comunidad de Ullum, el movimiento no pasa desapercibido: el proyecto entra en una etapa de redefinición que puede marcar cómo se desarrollará en los próximos años. La empresa insiste en que no se trata de abandonar la apuesta, sino de reorganizarla para intentar sostenerla en el tiempo con una base más sólida.

