Axel Kicillof volvió a meterle ficha al armado nacional y les marcó la cancha a los acuerdos cerrados entre pocos. En Avellaneda, cerró este sábado el plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro y pidió una construcción “desde abajo”.
Ante militantes y dirigentes en la Universidad Tecnológica Nacional de Villa Domínico, el gobernador bonaerense fue al hueso. “No me interesa una construcción a control remoto”, lanzó, y dijo que la idea es sumar voces de distintas provincias.
El mandatario sostuvo que una alternativa no puede quedar encerrada en Buenos Aires. Por eso contó que en las últimas semanas recorrió Tierra del Fuego, Chaco, Corrientes, La Pampa, Córdoba y Misiones, donde habló con estudiantes, trabajadores, empresarios, productores y comerciantes.
Desde ese recorrido, afirmó que encontró problemas parecidos en todo el país. “Para construir una alternativa nacional primero hay que escuchar a la Argentina”, dijo, y apuntó contra el gobierno de Javier Milei por el impacto de sus medidas en provincias, empleo, producción, obra pública, educación y salud.
También defendió las gestiones de Juan Domingo Perón, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, y volvió a cargar contra la situación judicial de la expresidenta. Al final, dejó una invitación con tono de arenga: contar con él para que el año que viene haya una alternativa que cambie el modelo. ¿Se viene la rosca grande o todavía falta bastante agua para el molino?

