La Auditoría General de la Nación puso el foco en el Banco Central de la República Argentina y soltó un dato que hace ruido: dijo que perdió más de USD 1.000 millones por una operación ligada al oro.
El presidente del organismo, Juan Manuel Olmos, habló de ese número durante una auditoría sobre el estado contable de la autoridad monetaria en 2025. Según explicó, el informe general del Central es “razonable”, pero cuando se mete la lupa en el oro, la cosa cambia bastante.
Olmos distinguió dos cuestiones. Por un lado, la suba internacional del metal dejó una ganancia patrimonial superior a los $8 billones; por el otro, la operatoria con el oro subyacente terminó en una pérdida de $1,5 billones, equivalente a US$ 1.023 millones.
La explicación que dio fue que el Central hizo una operación “con fines de cobertura” durante la gestión de Santiago Bausili, usando parte de las reservas físicas como respaldo en derivados liquidables en dólares. Traducido al llano: el oro quedó metido en una jugada financiera de riesgo, y ahí salió mal la cuenta.
El titular de la AGN también recordó que esas reservas fueron compradas durante las presidencias de Alfonso Prat-Gay y Mercedes Marcó del Pont. Y encima sigue abierta otra auditoría por el traslado del oro al exterior, así que el tema todavía tiene capítulos por delante. ¿Quién iba a decir que el metal más brillante podía traer semejante quilombo?

