La Casa Rosada le está dando vueltas a una jugada pesada: ampliar y completar la Corte Suprema de Justicia hacia fin de año o, si se estira la cosa, a comienzos de 2027. La idea es cubrir las vacantes que dejaron Juan Carlos Maqueda y Elena Highton, pero sin los dos tercios del Senado no hay magia que valga.
Por eso, el oficialismo empezó a tantear un acuerdo con gobernadores y aliados. Los jefes provinciales, claro, no quieren mirar la película desde la tribuna: también quieren meter mano en los nombres que lleguen al máximo tribunal.
La discusión viene con antecedentes y bastante ruido. Durante la negociación por Ariel Lijo, ya había quedado flotando la idea de completar la Corte, y ahora esa chance volvió a quedar picando. En el entorno de un gobernador peronista admitieron que esa posibilidad se había barajado desde el arranque.
Mientras tanto, en el gobierno caminan con pies de plomo y recién imaginan avances concretos para diciembre. En esa charla, por ahora, no entra el puesto de Procurador General de la Nación, aunque Juan Bautista Mahiques aparece como aspirante para reemplazar a Eduardo Casal.
El dato saliente es otro: Javier Milei todavía no tiene candidatos propios para la Corte. Los nombres que circularon salieron de sugerencias de su entorno o de recomendaciones de Ricardo Lorenzetti, que además se jactó de hablar por WhatsApp con el Presidente. ¿Quién pone los nombres y quién pone los votos? Ahí está el meollo del asunto.

