El Comité de Derechos Humanos de la ONU le avisó a Cristina Kirchner que su caso puede tardar años en resolverse. Mientras tanto, en el kirchnerismo siguen prendidos a la chance de una cautelar en noviembre.
El organismo respondió a una consulta de la agencia EFE y fue claro: la admisibilidad y el fondo del asunto suelen demorar bastante. Traducido al barrio: no parece algo para resolver a las apuradas.
El Comité empezó a sesionar el 19 de octubre y seguirá hasta el 6 de noviembre. La jugada de los abogados de Cristina era que en ese tramo al menos se admitiera el caso.
Desde el kirchnerismo reconocen que el aviso les movió el piso, pero no tiraron la toalla. Su apuesta es que el Comité acepte el planteo y, de yapa, dicte una cautelar contra la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
En la Justicia argentina ya aclararon que esa cautelar no sería vinculante ni frenaría la condena. Igual, en el espacio quieren usarla como carta de presión para empujar la candidatura presidencial de 2027. ¿Se viene una nueva pulseada larga, de esas que no se resuelven ni con café doble?

