Los senadores nacionales cobrarán desde enero de 2027 dietas brutas mensuales por arriba de los $13 millones. La suba sale del acuerdo salarial que cerraron las autoridades del Congreso con los gremios legislativos.
La movida no es nueva: desde abril de 2024, las dietas quedaron atadas a los sueldos de los trabajadores del Parlamento. O sea, cada mejora paritaria les pega directo a los haberes de los senadores, sin demasiada vuelta.
Esta vez, el aumento será escalonado: 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre. Sumado todo, da una mejora acumulada de 6,96%, que empuja los ingresos bien arriba de los 13 millones.
El esquema se calcula sobre módulos parlamentarios. Cada senador cobra 2.500 módulos por dieta, más 1.000 por gastos de representación y otros 500 por desarraigo; además, desde 2024 se agregó una dieta anual más para emparejar el aguinaldo.
El tema viene levantando polvareda hace rato. El sistema de actualización automática ya había generado críticas, y por eso el Senado frenó aumentos y mantuvo congeladas las dietas durante buena parte de 2025. Ahora, con la paritaria cerrada, la rueda vuelve a girar. ¿Y quién la para?

