Hay política de la que se cocina a fuego lento y otra que se mueve por abajo, sin hacer ruido. En ese baile están Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro y Nacho Torres, que no descartan una primaria presidencial para sacar un candidato de centro.
La jugada tiene dos patas y no es poca cosa. Por un lado, buscan no pelearse de frente con el gobierno de Milei en sus provincias; por el otro, quieren conservar las PASO para armar su propio esquema hacia 2027.
El asunto es que el calendario les mete presión y la rosca se pone espesa. Mientras el Gobierno empuja eliminar las primarias en octubre, estos gobernadores miran sus elecciones provinciales entre abril y junio de 2027, y nadie quiere quedar pagando.
En el medio aparece Karina Milei, que quiere una definición en los próximos veinte días. También pesan las tensiones con los Menem, que empujan movimientos que complican las conversaciones y le meten más bardo a la mesa política.
El armado, además, ya mira más lejos. El grupo habló con Gerardo Zamora y también asoma Macri, aunque muchos creen que todavía no hay proyecto firme. La gran incógnita sigue siendo la misma: ¿les alcanza con juntar centro si después Kicillof les gana la pulseada?

