Se armó otro ida y vuelta por las Islas Malvinas. Reino Unido salió a marcar la cancha después de que Donald Trump dejara abierta la puerta a revisar la postura de Estados Unidos.
El ministro de Hacienda británico, John Healey, dijo que no recibió “ninguna sugerencia” desde Washington. Y remató con una frase bien al hueso: las islas “son británicas y seguirán siendo británicas mientras así lo deseen”.
La respuesta fue la primera de un funcionario del Gobierno británico tras la consulta que le hicieron a Trump en el Salón Oval. Ahí, el presidente norteamericano respondió que siempre revisa cada posición y que esa era “solo una de muchas”.
Por ahora, eso no significa un cambio concreto en la política de Estados Unidos. Pero dejó la puerta entreabierta, y en diplomacia ya se sabe: cuando una puerta queda picando, todos miran quién la empuja después.
Del lado argentino, Javier Milei celebró los dichos de Trump y habló de una señal importante para la causa Malvinas. Además, adelantó que el tema se tratará en la reunión de Gabinete de este martes y que hablará en cadena nacional este jueves por la noche.

