El proyecto Los Azules quiere mover la aguja en San Juan con una inversión que supera los US$3.500 millones. La idea es empezar a producir cobre desde 2030, si los números y la infraestructura acompañan.
Así lo contó Michael Meding, director general de McEwen Copper y gerente general del emprendimiento, durante el tercer panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería. Allí puso el foco en el cobre sanjuanino y en el interés que despierta afuera.
Meding dijo que el proyecto ya tiene aprobado el RIGI con una inversión estimada en US$2.700 millones, pero que la cuenta fue subiendo. Según explicó, con la factibilidad y la línea eléctrica, el total trepa a más de US$3.500 millones.
También detalló que la empresa avanza con la ingeniería para la decisión final de inversión y con trabajos tempranos para la línea eléctrica, el camino y el campamento de construcción. En sus números, la mina tendría una vida inicial de 22 años y exportaciones cercanas a US$2,9 millones por año, con los precios de hoy.
El otro punto caliente es la logística. Meding remarcó que hacen falta caminos, energía y mano de obra preparada, porque la construcción demandaría unos 33 meses y hasta 100 camiones por día. Entre la montaña, la altura y los plazos, el proyecto no se arma con dos fierros y listo: hay que ponerle cabeza, plata y un buen plan, ¿o no?

