Mientras empieza a tomar forma la campaña rumbo a 2027, en el peronismo vuelven a moverse las piezas para intentar bajar las tensiones internas. Esta vez, el centro de la escena estará en La Rioja, donde el Frente Renovador de Sergio Massa reunirá a dirigentes de distintas provincias con una idea clara: empezar a ordenar la discusión y armar una alternativa más amplia.
El encuentro será este viernes, desde las 10:30, en el hotel Avant, en el centro de la capital riojana. Después, la comitiva se trasladará a la residencia del gobernador Ricardo Quintela para compartir un almuerzo. La apuesta es seguir tendiendo puentes entre sectores del PJ que hoy siguen separados por diferencias políticas y de estrategia.
En esa mesa habrá representantes de San Juan, Córdoba, Mendoza, Santiago del Estero y Catamarca, además de legisladores y dirigentes nacionales. Entre los nombres que figuran están Franco Aranda, de San Juan; Gabriela Lízana, de Mendoza; Verónica Lacher y Pablo Mirolo, de Santiago del Estero; Tania Kyshakevych, de Córdoba; y Marcelo Cordero, de Catamarca.
La movida también tiene lectura local para nuestra provincia: la presencia de Franco Aranda en ese armado muestra que San Juan no queda afuera de las conversaciones que buscan reordenar al peronismo a nivel nacional. En un escenario donde cada sector mide fuerzas, estos contactos pueden terminar influyendo en cómo se paran después los dirigentes sanjuaninos frente a la interna y frente a lo que viene.
Según lo que se viene trabajando, la idea es avanzar en un esquema de unidad para enfrentar al gobierno de Javier Milei con más volumen político. Massa y Quintela vienen empujando esa línea desde hace tiempo, con la producción, el trabajo, el desarrollo y el federalismo como bandera. En La Rioja, además, Quintela ya había dado señales de querer juntar a distintos sectores del PJ, incluso con referentes como Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro.
La discusión de fondo sigue siendo la misma: cómo evitar que la interna termine debilitando al peronismo. Por eso, en el massismo insisten con una mesa amplia, sin dejar a nadie afuera, y con el foco puesto en los problemas cotidianos de la gente: el laburo, las pymes y la clase media que no llega a fin de mes.

