Máximo Kirchner salió con los tapones de punta contra el RIGI y lo llamó un “estatuto de coloniaje”. El diputado de Unión por la Patria dijo que, si el peronismo vuelve al poder en 2027, va a mirar las inversiones una por una.
La idea, según explicó, es revisar proyecto por proyecto para detectar maniobras especulativas o reventas con ventajas fiscales. Eso sí: también aclaró que las iniciativas que estén en regla se van a respetar, porque una cosa es poner orden y otra hacer un quilombo gratuito.
Kirchner puso el foco en la diferencia de trato impositivo. Dijo que una minera alcanzada por el régimen baja Ganancias del 35% al 25%, mientras que un comercio minorista paga la tasa máxima.
En ese mismo tramo, apuntó contra la gestión de Javier Milei y defendió una mirada más dura sobre el esquema de incentivos. Para él, el problema no es atraer inversiones, sino que la cuenta no termine siempre del mismo lado de la balanza.
Además, respaldó la candidatura presidencial de Cristina Kirchner para 2027, pese a su inhabilitación para ejercer cargos públicos en la causa Vialidad y su condena con prisión domiciliaria en la calle San José. Y entre pases de factura al peronismo, a Alberto Fernández y a Mauricio Macri, dejó claro que la interna sigue viva y con ruido de fondo, ¿no?

