Martín Menem salió a marcar la cancha este lunes y le bajó el pulgar a la idea de que el Estado intervenga por el endeudamiento familiar. “No creemos que sea necesario”, dijo, con la lógica de que cuando el Estado se mete, “las cosas terminaron peor”.
El presidente de la Cámara de Diputados también aseguró que la mora “ya empezó a bajar” y que eso es un dato. Y, con el tono bien filoso, acusó a sectores de la oposición de buscar “algún efecto desestabilizador” con este tema.
Sobre la convocatoria de la Comisión de Finanzas, Menem dijo que la idea es descomprimir el clima y empezar a discutir proyectos alternativos. En criollo: que el bardo pase por comisión antes de que explote en el recinto.
Además, metió otra vez en la conversación la reforma electoral y defendió sacar las PASO, que según él cuestan “casi 300 millones de dólares”. También sostuvo que hay acuerdo parlamentario con el Pro y que seguirán “cerrando filas” para evitar que vuelva el populismo. ¿Y en las provincias? Por ahora, dijo, todavía falta bastante agua bajo el puente.

