El presidente Javier Milei conversó este viernes con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, apenas unas horas después de su visita a Washington.
La propia cartera estadounidense confirmó el contacto y remarcó que los dos líderes “reafirmaron la solidez” de la relación entre Argentina y Estados Unidos. Traducido al criollo: la cosa viene con buen pulso y nadie quiere aflojar el apretón de manos.
En la charla, según el comunicado, hablaron de oportunidades para profundizar el comercio bilateral, ampliar la inversión transparente y empujar la prosperidad y la seguridad compartidas en el hemisferio. O sea, más negocios, más movimiento y la mira puesta en que la alianza no quede solo en foto.
Después, el asesor presidencial Santiago Caputo reposteó el mensaje en X con las banderas de ambos países y la consigna TMAP, que significa “todo marcha acorde al plan”. Un guiño bien de la época, para dejar claro que el tablero sigue alineado.
La conversación se dio antes de la llegada al país de dos funcionarios del gobierno de Donald Trump: el subsecretario de Estado, Christopher Landau, y el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura. Con esa agenda, la alianza viene en modo acelerado, ¿no?

