El Gobierno va a mandar este martes al Congreso el Presupuesto 2027, y ya se sabe que no será un trámite livianito. En la previa, Javier Milei reunirá el lunes a diputados y senadores para contarles de qué viene la mano.
La discusión llega con la campaña electoral ya prendida y con los gobernadores mirando de reojo cada movimiento. Traducido al idioma del barrio: empieza el poroteo fino, y nadie quiere quedar pagando con su propio electorado.
La iniciativa tendrá como bandera el equilibrio fiscal, la estabilidad macroeconómica y la idea de seguir bajando la inflación. El oficialismo también deberá meter en la charla un proyecto para endurecer penas contra empresas que operen en las Islas Malvinas sin autorización argentina.
Después de ese envío, la Rosada tendrá que salir a buscar votos en Diputados para juntar los 129 apoyos que necesita. Ahí aparecen aliados como el PRO, la UCR, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires y Producción y Trabajo, pero no alcanzan solos: faltan varios votos más.
El problema es que algunos socios ya empezaron a correrse un poco, sobre todo cuando se acercan las elecciones y cada gobernador se pone a cuidar su quintita. ¿Habrá acuerdo o se arma otro bardo legislativo de los que duran más que una promesa de campaña?

