El presidente Javier Milei salió a negar que las últimas movidas sobre Malvinas tengan olor a campaña. Dijo que no es un invento de ahora y que todo venía cocinándose hace rato.
En una entrevista con Neura, el mandatario calificó de “una estupidez mayúscula” la idea de que el Gobierno use el tema para mejorar su imagen. También aseguró que la cadena nacional del 3 de septiembre salió de una reunión de Gabinete previa.
Milei vinculó el anuncio con los dichos de Donald Trump a fines de agosto, cuando el estadounidense dijo que revisaba todas las posiciones sobre Malvinas. Según el Presidente, ese comentario fue apenas un disparador externo, no la razón de fondo.
La apuesta oficial, dijo, es meter presión sobre las empresas que operan en las islas sin autorización argentina. La idea es que miren dos veces si siguen ahí o si les conviene poner fichas en proyectos dentro del país, con energía, petróleo, gas y minerales.
En ese mapa apareció también el RIGI y la comparación con Vaca Muerta, que el Gobierno presenta como un camino más concreto que un proyecto incierto. Además, ya se abrieron procedimientos sancionatorios contra compañías, directivos y proveedores ligados a esas actividades. ¿Campaña o estrategia de fondo? Milei dice que la película viene de hace tres años.

