Con la cuestión de Malvinas todavía caliente, Javier Milei tiene en carpeta una visita a Londres para el 21 de octubre. La agenda viene con ruido de fondo y, aun así, el viaje sigue en pie.
La idea es que el Presidente dé una charla en la Universidad de Oxford y después se reúna con empresarios locales. Una parada con traje diplomático, pero sin sacar el pie del acelerador.
Por ahora, no está previsto que haya contactos con el primer ministro británico, Andy Burnham, ni con otros miembros del Gobierno. En la Casa Rosada dicen que la agenda todavía se está armando, así que falta bastante hilo por cortar.
El dato llama la atención porque Milei viene de endurecer el discurso sobre la soberanía argentina en las islas. En los últimos días habló de un “gobierno ilegítimo” de Reino Unido y empujó medidas más duras desde el Ejecutivo.
Entre esas movidas, anunció el envío de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, denuncias contra firmas vinculadas a la explotación de recursos en las islas y la creación de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. Con ese clima, el viaje a Londres queda picando, ¿no?

