Javier Milei terminó respaldando a Fernando Cerimedo y en el mundo libertario quedó un silencio raro, de esos que pesan más que un discurso. El consultor está preso en Bolivia tras la acusación por el intento de asesinato de su ex pareja, Nadia Beller.
El ruido empezó porque el Presidente se subió a un tuit de Lilia Lemoine, donde ella se burlaba de Nadia Beller y ponía en duda el ataque. Ese gesto chocó de frente con la línea que, hasta hace poco, habían marcado dentro del propio espacio.
Antes, Milei había ordenado no defender a Cerimedo. De hecho, en el bloque libertario ya habían decidido no respaldarlo, sobre todo porque lo señalan por haber difundido los audios de las coimas en la Andis que golpearon a Karina Milei.
La fiscal Yolanda Aguilera imputó al ex asesor por intento de femicidio y dispuso prisión preventiva por 180 días en una cárcel común. Según el parte médico difundido en Bolivia, Beller llegó al hospital con heridas múltiples y está embarazada de cuatro meses.
Para completar el cuadro, en el allanamiento a la casa de Cerimedo secuestraron dinero en efectivo, un teléfono satelital, una camiseta de la Policía de Bolivia, sirenas y un auto que parecería oficial. Con ese combo, la Fiscalía abrió una segunda causa por presunto enriquecimiento ilícito. ¿Y ahora quién ordena este quilombo?

