La tensión entre Javier Milei y Pedro Sánchez volvió a quedar a la vista en Madrid. En la XXX Cumbre Iberoamericana, el saludo fue corto, frío y sin mucho lugar para la charla.
Después, el Presidente argentino agarró el micrófono y fue de frente contra el socialismo. En la Galería de las Colecciones Reales, soltó una frase que no pasó desapercibida: «El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía».
Las críticas no quedaron ahí. Milei habló frente al secretario general del Partido Socialista Obrero Español y repitió que ambas corrientes concentran el poder en una minoría, mientras usan la dependencia económica como herramienta de dominación.
También apuntó contra las nacionalizaciones, las regulaciones económicas y el control de los medios de comunicación. Según su mirada, esas prácticas terminan en propaganda y adoctrinamiento, una receta que ya viene denunciando con bastante ruido.
La distancia política también se notó en la agenda. Milei se ausentó de la ceremonia inaugural en el Teatro Real y de la cena ofrecida por los reyes de España en el Palacio Real. Pero sí se reunió con Santiago Abascal, líder de Vox; el protocolo, por lo visto, también tiene sus propios chispazos, ¿no?

