El ministro de Minería de San Juan, Juan Pablo Perea, puso en lo alto la aprobación legislativa del acuerdo con Vicuña. En diálogo con Radio Mil20, habló de un paso histórico y de una etapa que, según su mirada, puede cambiar la película de la minería provincial.
El funcionario remarcó que el convenio no debería leerse como un premio para una gestión. Dijo que la idea es que la plata se transforme en obras y desarrollo para los sanjuaninos, sin quedar en un anuncio lindo para la foto y nada más.
El punto más pesado del acuerdo es un aporte único, no reembolsable y no compensable de US$250 millones para infraestructura. Perea aclaró que los fondos estarán disponibles desde el 20 de diciembre de 2026, pero no como un giro directo al Gobierno: primero se ejecuta la obra y después se certifica.
El esquema, explicó, contempla proyectos viales, hídricos y de saneamiento. Entre los primeros pasos que quieren empujar aparece la Ruta 40 Norte, una obra largamente reclamada en la provincia y que ahora quedó picando con más fuerza.
Perea también habló de las regalías y marcó diferencias con lo que fija la legislación nacional. Según explicó, el acuerdo establece para la provincia un 3% sobre el valor bruto de facturación durante toda la vida útil de la mina, además de un fideicomiso del 1,5% para obras en las zonas de influencia. ¿La idea? Que la minería no quede encerrada en el cerro y empuje al resto del changuito productivo.

