El Gobierno volvió a tirar dardos contra la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, pero por ahora dice que no piensa mover una ficha. En Casa Rosada aseguran que la derogación no está en la agenda y que, por ahora, el tema queda en el barro del discurso.
“No está en la agenda. No tiene nada que ver una cosa con la otra”, dijo una fuente oficial. Traducido al criollo: hablan fuerte, pero no hay proyecto en la mesa ni consenso a la vista para abrir ese frente.
El presidente Javier Milei volvió a cargar sobre el aborto en el Council de las Américas, donde lo vinculó con la baja natalidad y con el sistema previsional. “Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”, lanzó, en una frase que levantó polvareda.
Después, desde el propio Gobierno intentaron bajarle el tono a esos dichos. Aseguraron que el Presidente usó ese planteo para explicar las “inconsistencias” del sistema previsional y que no buscó instalar una ofensiva concreta contra la ley.
Igual, el tema sigue dando vueltas por dentro del oficialismo. El canciller Pablo Quirno habló de una defensa “de la vida” durante el anuncio de la visita del papa León XIV, prevista para los primeros días de noviembre, y el secretario de Culto, Agustín Caulo, también dejó un mensaje en la misma línea. ¿Queda picando para más adelante o por ahora es solo ruido de tribuna?

