La reforma a la Ley de Salud Mental empezó a moverse con viento a favor en el Senado. Patricia Bullrich, Nadia Márquez e Ivanna Arrascaeta dieron una conferencia y anunciaron que el dictamen se firmará este jueves.
La idea es llevar el tema al recinto el 22 de octubre. Según contaron, el proyecto ya pasó por más de 70 expositores desde que entró en abril a Mesa de Entradas, así que el debate viene con bastante laburo encima.
Arrascaeta dijo que hay que mirar la salud mental con una lógica de pospandemia. También remarcó que el foco está puesto en la prevención de muertes propias y de terceros, y en el llamado “peligro inminente”.
Uno de los cambios más fuertes toca el rol de la Justicia. Bullrich explicó que las internaciones voluntarias pasarían a ser comunicadas y no autorizadas por un juez, aunque cada juzgado podría pedir informes, peritajes o frenar una internación si la ve injustificada.
Además, el texto suma la ludopatía al concepto de adicciones y ajusta la referencia a familiares. También plantea equipos interdisciplinarios y teleconsultas donde no haya psiquiatras, porque con 100.000 psicólogos y poco más de 3.000 psiquiatras, algo había que acomodar. ¿Se viene la discusión fuerte en el recinto o todavía queda picando?

