En un clima de acercamiento, el PRO y La Libertad Avanza dieron un primer paso para ordenar su relación política a un año de las elecciones. La reunión se hizo en la Casa Rosada y dejó abierta una mesa de diálogo que, según dijeron, seguirá con encuentros cada 15 días.
El movimiento se dio después de una charla telefónica de unos 30 minutos entre Mauricio Macri y Karina Milei, un contacto que volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de coordinar posiciones entre ambos espacios. Por ahora, no hablaron de cerrar una alianza electoral, sino de empezar a reconstruir un vínculo que venía golpeado por cruces y desconfianzas.
En la reunión participaron Diego Santilli, que convocó el encuentro, Cristian Ritondo, Fernando de Andreis, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem. Desde adentro la describieron como una muy buena reunión y como un primer paso para trabajar juntos y sostener el rumbo político que dicen querer defender.
De Andreis contó que también repasaron la agenda parlamentaria de los próximos meses y remarcó el reconocimiento al PRO por el acompañamiento en el Congreso durante estos años. En la práctica, la señal es clara: más allá de las diferencias, ambos sectores buscan empezar a aceitar una relación que puede pesar fuerte en lo que viene para la política nacional y, de rebote, en la vida cotidiana de la gente.

