La Ley 27.828 quedó promulgada este martes con su publicación en el Boletín Oficial. La movida reordena el régimen de subsidios al gas en zonas frías y le mete mano a varias reglas del sistema energético.
El foco está en el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos de Gas, que financia descuentos para usuarios de la Patagonia, Malargüe y la Puna. Además, suma una bonificación para hogares de zonas bioambientales que acrediten vulnerabilidad económica o social.
Entre los alcanzados entran familias con ingresos de hasta tres Canastas Básicas Totales para un “Hogar 2” del INDEC, hogares con personas inscriptas en el ReNaBaP, beneficiarios de pensiones para veteranos de Malvinas y grupos con integrantes que tengan Certificado Único de Discapacidad. O sea, no es para cualquiera que diga “hace frío”, sino para quienes cumplan los requisitos.
El sistema se financiará con un recargo de hasta el 7,5% sobre el precio del gas natural en el punto de ingreso al transporte. La ley excluye de ese aporte a exportaciones de gas natural y GNL, y también al gas licuado importado y regasificado.
La vigencia del esquema se estira hasta el 31 de diciembre de 2031, mientras que los beneficios para renovables se prorrogan hasta 2045. Con tantas fechas largas, al menos el alivio para el bolsillo no queda tan a la intemperie, ¿no?

