Por estas horas, el futuro de José Velis al frente de la Dirección General de Aduanas sigue en veremos. El funcionario pidió licencia por una cuestión personal, pero en los pasillos del organismo ya hablan de una salida que podría llegar pronto.
Desde el Gobierno, por ahora, repiten la misma línea que el 26 de agosto: “No hay ningún cambio confirmado”. También dejaron trascender que la pausa responde a motivos personales, aunque puertas adentro la versión suena bastante menos prolija.
Según fuentes del área, Velis habría ofrecido la renuncia a fines de agosto, pero no se la aceptaron. La explicación que circula es simple y bastante cruda: “no hay otro capaz de asumir el cargo”. Así, la definición quedó picando.
En la Aduana esperan que el reemplazo salga de “un hombre de la casa”, alguien que conozca la dinámica interna de un organismo nada fácil. Y de fondo asoma Federico Sturzenegger, con su idea de achicar la estructura estatal que controla el tráfico de mercancías.
La UIA sigue el tema con atención porque ve un problema más grande que la interna: si la Aduana queda floja de recursos y sin conducción firme, el contrabando encuentra la puerta más abierta. Encima, un sondeo interno mostró que 6 de cada 10 empresas sienten fuerte el golpe de la competencia desleal. ¿Y así quién compite tranquilo?

