Después de quedar sobreseído en la causa por el caso $LIBRA, Javier Milei fue a la cena de la Fundación Faro y largó una frase que hizo ruido fuerte. En ese contexto, apuntó contra un grupo de periodistas con una expresión violenta.
Ahí nomás, el diputado nacional Nicolás Trotta presentó un proyecto de repudio. Para él, lo que pasó no fue una salida de tono más, sino una señal de gravedad institucional que no se puede dejar pasar como si nada.
Trotta dijo que no se puede naturalizar que el presidente insulte, hostigue y amenace a quienes piensan distinto. También recordó que el ataque alcanzó a Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrígues, Natalia Volosin y Luis Novaresio.
El legislador también cruzó al oficialismo por no abrir la Comisión de Libertad de Expresión. Según planteó, ese organismo no se reunió en lo que va de 2026, y desde el último recambio quedó bajo la conducción de Guillermo Montenegro.
Además, Trotta sostuvo que el Congreso tiene que actuar y no mirar para otro lado. Porque cuando el poder se agranda sin freno y la comisión sigue cerrada, la democracia queda como esperando en la puerta, ¿no?

