Una encuesta de Hugo Haime dejó una foto bien cargada: casi el 60% de los consultados cree que, si Javier Milei es reelecto, van a aparecer muchos más pobres y la clase media se va a ir achicando.
El trabajo muestra, además, un rechazo del 64% a la continuidad del modelo económico. O sea, hay bastante gente que mira el escenario y piensa: “así como viene la mano, no cierra”.
Pero la cosa no se traduce sola en votos. Haime advierte que el pase de esos números a la elección no es lineal y que eso no garantiza un triunfo opositor.
Según el sondeo, el 55% quiere que llegue un opositor, el 29% pide que siga Milei y un 12% prefiere que continúe el modelo económico, pero sin él. Con ese combo, un “plan B” libertario podría rondar el 41% de apoyo.
El estudio también marca que el desencanto con Milei todavía no lo capitaliza de lleno el peronismo. La mitad cree que con el peronismo vuelven la inflación y la corrupción, aunque un 43% piensa que mejorarían los salarios, el trabajo y la clase media. Por ahora, la elección sigue en empate técnico y nadie se puede dormir en los laureles, ¿vio?

