La cuenta que define cuántos diputados pone cada provincia sigue atada a una norma firmada por la última dictadura. La ley es la Ley 22.847, dictada en 1983, y todavía marca el reparto de bancas en la Cámara baja.
El diputado nacional de LLA Álvaro Martínez presentó un proyecto para cambiar esa lógica. La idea es que el reparto se acomode mejor a la población, sin agregar bancas nuevas y sin hacer volar por el aire la Cámara.
Hoy la regla fija un diputado cada 161.000 habitantes, suma tres bancas por distrito y pone un piso de cinco diputados por provincia. Con eso, distritos con poblaciones muy distintas terminan con la misma base de representación. Un lindo enredo para una democracia que debería ser más pareja.
Martínez sostuvo que la Constitución manda a revisar la representación después de cada censo. Desde 1991 hasta 2022 hubo cuatro relevamientos nacionales, pero el Congreso no hizo una corrección integral del reparto. Mientras tanto, provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza crecieron, pero la foto siguió congelada en 1983.
El proyecto propone mantener las 257 bancas actuales, pero con otro criterio: un diputado cada 210.000 habitantes o fracción no menor de 105.000, con un piso de tres por distrito y un techo de ochenta. Según el texto, Mendoza pasaría de diez a doce diputados, y algunas provincias ajustarían su número para que el peso del voto no quede torcido. ¿No era hora de acomodar la mesa?

