Desde Madrid, Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias y puso la lupa en la industrialización. Lo hizo durante el XII Foro Parlamentario Iberoamericano, donde pidió que el trabajo no quede al costado del camino.
La vicepresidenta sostuvo que la llegada de la Inteligencia Artificial al mundo laboral abre una “escrucijada” que no se puede mirar de reojo. Según planteó, el ser humano que trabaja tiene que estar en el centro de la innovación tecnológica, no quedar haciendo equilibrio al borde del cambio.
También reclamó que los Estados y los parlamentos impulsen programas de apoyo para las PyMEs, a las que definió como el motor del empleo. Para Villarruel, si no hay ayuda concreta, la reconversión tecnológica puede agrandar la desigualdad. Y ahí el bardo no lo paga una máquina, lo paga la gente.
Además, volvió a insistir con políticas que defiendan el arraigo federal y la industrialización. En su cierre, rechazó el repliegue asistencialista y dijo que ninguna transferencia económica reemplaza la dignidad del trabajo, una línea bien marcada para el debate que se viene.
En su agenda por Madrid, la vicepresidenta también se reunió con representantes de Paraguay, Chile y la Unión Europea. El miércoles mantuvo encuentros con Francisco Petersen Veiluva, Paulina Núñez Urrutia, Jorge Alessandri Vergara y Andrés Allamand Zavala; y el jueves habló con Esteban González Pons. ¿Agenda cargada o gira con mensaje bien clarito?

