Una denuncia del 8 de septiembre abrió una causa que sacudió fuerte al ambiente periodístico sanjuanino. El apuntado es José María Cabral, de 58 años, titular del portal Después de Todo, que quedó detenido e imputado por amenazas coactivas y extorsión reiterada.
Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, el vínculo entre ambos venía de larga data. Habían sido pareja en 2012 y, años después, retomaron el contacto en 2022, momento en que, siempre según la acusación, empezaron los pedidos de dinero y las presiones.
La fiscalía sostiene que Cabral habría usado material íntimo y mensajes intimidatorios para apretar a la mujer. Entre los gastos que le atribuyen aparecen computadoras, celulares, ropa y otros consumos cotidianos, además de alquileres y expensas de un departamento donde ella figuraba como garante.
El expediente también menciona que, mientras el periodista estaba en España, habría seguido reclamándole plata para cubrir sus gastos personales. Y hay otro dato pesado: en noviembre del año pasado, según la acusación, habría dicho que compró un arma y la amenazó con dispararle si lo cuestionaba.
La cuenta, dicen los investigadores, terminó cerca de los $30 millones. La mujer habría tomado préstamos y créditos para cumplir con esos pedidos, y la situación también habría pegado en su vida personal, al punto de que su matrimonio de cuatro décadas terminó en medio de este bardo.
En la audiencia ante el juez de Garantías Diego Sanz, los fiscales Alejandro Mattar y Rosana Riveros pidieron 60 días de prisión preventiva y seis meses más para seguir con la investigación. La defensa, a cargo de Cecilia Mut, negó que haya existido extorsión y pidió la libertad del imputado. Ahora la Justicia tiene la pelota: ¿fueron pedidos de confianza o una presión de aquellas?

