El Parque Industrial de Albardón ya no quiere quedarse chico. El intendente Juan Carlos Abarca confirmó que el predio terminó de urbanizar sus primeras 250 hectáreas y ahora apunta a escalar hasta 1.250 hectáreas.
La cuenta no es menor: el parque está sobre la ruta 40 norte, justo por donde pasan los camiones rumbo a los proyectos mineros de Calingasta, Jáchal e Iglesia. O sea, quedó en un lugar estratégico y la movida minera le puso más presión para crecer.
Hoy el municipio administra el parque, que ya es el más grande de San Juan y del país. Con pavimento terminado, iluminación completa y agua potable en cada lote, la primera etapa quedó lista para que entren nuevas empresas sin andar a los saltos.
El plan sigue con otras 500 hectáreas contiguas y después con otras 500 al otro lado de la ruta, según vaya creciendo la demanda. Abarca dijo que al principio pensaban que 250 hectáreas alcanzaban, pero el proyecto se agrandó porque la necesidad apareció sola, sin pedir permiso.
Además, el parque sumó un arco de ingreso, cartelería, veredas y una sala de capacitación para más de 50 personas. También hay interés privado: la minera Vicuña ya tiene oficinas allí y compró otro predio de 85 hectáreas; encima, cinco empresas del clúster Berazategui, de Buenos Aires, se instalaron atraídas por la futura producción de cobre sanjuanino. ¿Se agranda o no se agranda el asunto?

