En la esquina de calle 12 y Ruta 40 se armó un bardo raro, de esos que dejan a más de uno con julepe. Vecinos de la zona dijeron que aparecen distintos elementos vinculados, según creen, a supuestas prácticas de brujería.
El reclamo llegó porque, de acuerdo con el relato barrial, no sería la primera vez que encuentran esos objetos en el mismo lugar. Los vecinos aseguran que la movida pasa sobre todo de noche y que al otro día queda todo ahí, como si nadie hubiera visto nada.
La preocupación no es solo por el misterio, sino por lo que puede pasar después. Contaron que los perros suelen sacar y dispersar los elementos, y ahí queda todo tirado sobre la vía pública, bien a la vista de cualquiera.
También advirtieron que algunos chicos que pasan por el sector podrían tocar esos objetos sin querer. Por eso pidieron que alguien intervenga para que no sigan quedando al alcance de quienes circulan por la zona.
Mientras tanto, en esa esquina el asunto sigue dando que hablar. Y si aparece de noche y se va al otro día, ¿quién le pone el freno?

