Un hallazgo bastante raro apareció en las inmediaciones del lateral de Ruta 40 y Calle 5, en Pocito, y dejó a más de uno mirando de reojo. Entre el paso de los autos y la curiosidad del barrio, la escena no pasó desapercibida.
Lo que encontraron fue un abanico, una vela metida dentro de una caja ornamentada y una botella de bebida alcohólica. Todo quedó junto, como si alguien hubiera armado el combo con prolijidad y después se hubiera borrado sin dar explicaciones.
La zona no es cualquier rincón: suele usarse para dejar ofrendas al Gauchito Gil. En otras oportunidades, según se indicó, hubo imágenes del popular santo pagano y la clásica decoración roja que lo acompaña.
Pero esta vez no se pudo saber si se trató de una nueva ofrenda, de otra práctica o de algo distinto. Tampoco hay elementos para afirmar que sea un ritual de brujería o un “amarre”; por ahora, quedó picando la duda, y fuerte.

