Franco Aranda, diputado provincial por el Frente Renovador y secretario general de la Mesa Nacional del partido, contó este miércoles por qué terminó votando a favor del convenio minero Vicuña. En Al Palo, por la MIL 20, dijo que antes había hecho observaciones, pero después se puso a mirar números y antecedentes.
El análisis pasó por fideicomisos mineros vigentes e históricos de San Juan, como Rasgo Argenta, Gualcamayo, Casposo, Veladero fase 6 y Lama Pascua. Ahí, según explicó, comparó montos, porcentajes y condiciones para ver si el acuerdo le cerraba a la provincia o si quedaba picando.
Su principal duda estaba en los 250 millones de dólares del fideicomiso. Al contrastarlo con Lama Pascua, dijo que el proyecto tenía un PEA de 8.500 millones y 70 millones fijos, con una proporción parecida a la que aparece ahora en Vicuña.
La diferencia, remarcó, es que en este caso los fondos se desembolsan contra certificación de obra realizada. O sea: plata sí, pero con laburo hecho y no tirada al voleo. Según el legislador, eso asegura que la inversión vaya a infraestructura concreta y no a una transferencia directa.
Aranda también habló del destino de ese dinero: obras viales, hídricas y de saneamiento, más un aporte adicional del 1,5% sobre la facturación para un fideicomiso de infraestructura pública. Además, mencionó que el convenio fija regalías provinciales del 3% durante la vida útil del proyecto y que necesitaba aprobación legislativa para entrar en vigencia.
Sobre la parte legal, aclaró que el acuerdo no va a cortes extranjeras, sino a un arbitraje internacional de mediación con sede en San Juan y en español. Y, de paso, dejó otra definición sobre el peronismo: la unidad sigue siendo la gran tarea, porque sin eso no hay forma de volver a la cancha, ¿no?

