La Ruta 40 Norte se pone en obra a mediados de noviembre, y no es un detalle menor para el norte sanjuanino. El primer tramo que va a cambiar es el que une Tucunuco con San Roque, unos 23 kilómetros que hoy vienen pidiendo auxilio hace rato.
La cosa está clara: hay baches, grietas, parches y banquinas de tierra que ya no daban para más. Las líneas del medio casi ni se ven, así que manejar por ahí venía siendo una prueba de paciencia más que un viaje normal.
La empresa sanjuanina Mapal quedó a cargo de la licitación y va a reconstruir entre 23 y 28 kilómetros del corredor. La calzada pasará de 6,30 a 7,30 metros de ancho, para que circulen dos carriles más seguros.
El plan también incluye banquinas de tres metros a cada lado, repavimentación con concreto asfáltico en caliente y arreglo de alcantarillas, sifones y badenes. Además, en los sectores donde se junta el agua, el camino se va a elevar para que no quede hecho una pileta.
Los trabajos durarán 18 meses y se financiarán con el acuerdo entre el Gobierno provincial y la minera Vicuña. Por ahí pasan la producción agrícola, los camiones mineros, los colectivos y hasta los turistas rumbo a Jáchal, así que la pregunta es simple: ¿no era hora de meterle mano en serio?

