En Calingasta ya está en marcha el Proyecto Integrado de Salud Mental, una iniciativa que busca meterse de lleno en la realidad de los chicos de entre 13 y 17 años. La idea es relevar cómo viven, qué sienten y qué apoyos tienen a mano, para detectar a tiempo cualquier señal de malestar emocional. El programa arrancó este lunes 11 de mayo y apunta a prevenir problemas más serios, entre ellos el suicidio adolescente, con una mirada centrada en la escucha y el acompañamiento.
La propuesta reúne a equipos de la Dirección de Salud Mental del ministerio de Salud, la Dirección de Gabinetes Técnicos Interdisciplinarios del ministerio de Educación, capacitadores de la Defensoría Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, el ministerio de Minería y la empresa minera Glencore. En esta primera etapa, el trabajo se hizo en dos escuelas de Barreal: el Colegio Jesús de la Buena Esperanza, de la UCCuyo, y la Escuela Secundaria Orientada. Todo se lleva adelante con una encuesta anónima y voluntaria de 132 preguntas, con autorización previa de las familias, para resguardar a los estudiantes.
El cuestionario indaga sobre vínculos familiares, clima escolar, uso de pantallas, bullying, consumo problemático y relaciones interpersonales, entre otros puntos sensibles. La directora de Salud Mental, la doctora Noelia Villena, remarcó que "este trabajo se hace para conocer la realidad de los adolescentes y especialmente tomar decisiones que los favorezcan y ayuden. Las políticas públicas deben estar basadas en la actualidad y vivencias para que sean realmente acciones valederas y útiles". En la misma línea, sostuvo que hace falta un diagnóstico serio para entender por dónde pasan las dificultades de esta etapa, marcada por cambios profundos y la búsqueda de identidad.
Desde la Defensoría, Daniel Molina explicó que el relevamiento apunta a identificar malestares y situaciones que no pueden dejarse pasar. "con este relevamiento sobre indicadores de salud mental procuramos identificar malestares o situaciones que son necesarias detectar para poder contribuir en el diseño de políticas públicas", señaló. Y agregó: "Priorizamos escuchar sus realidades locales para fortalecer los dispositivos de apoyo". Por su parte, Luis Lucero, director de Gabinetes Técnicos del ministerio de Educación, puso el foco en el impacto que estos problemas tienen dentro de la escuela y advirtió que cuidar el bienestar de estudiantes y docentes es clave para sostener un entorno seguro y aprendizajes que realmente lleguen a buen puerto.

