El fiscal General, Guillermo Baigorrí, metió mano en la cocina de las UFI y cambió el tablero. Desde este lunes, las causas de violencia intrafamiliar y de género que antes caían en Flagrancia pasan a la unidad especializada CAVIG.
La idea es simple: que no haya dos miradas distintas para un mismo tipo de caso. Hasta ahora, algunos expedientes quedaban en Flagrancia y otros en CAVIG, una mezcla que podía dejar a más de uno rascándose la cabeza.
Con la nueva resolución, cuando haya un hecho flagrante de esa clase, el fiscal de turno de CAVIG tomará el caso. Además, deberá definir si sigue por el trámite exprés de Flagrancia o si corresponde el camino habitual del sistema acusatorio.
La medida también busca que las medidas de protección a la víctima y las decisiones sobre el imputado salgan desde un mismo lugar. Según fuentes del ámbito judicial, en Flagrancia se complicaba el seguimiento porque el equipo médico y los psicólogos trabajan en las instalaciones de CAVIG.
La resolución salió el miércoles de la semana pasada y empezó a aplicarse este lunes. Baigorrí, que asumió el 19 de noviembre del año pasado, sigue moviendo fichas en el Ministerio Público; parece que al tablero judicial todavía le quedan varias jugadas, ¿no?

