En Calingasta no quieren esperar a que el agua haga de las suyas. La preocupación por las crecientes y las bajadas aluvionales volvió a poner en guardia al departamento.
Con las alertas meteorológicas dando vueltas y sin respuestas formales sobre las obras preventivas, la Junta Departamental de Riego movió ficha. Convocó a vecinos, regantes y representantes de las comunidades para meter el tema sobre la mesa.
La reunión será el martes 10 de noviembre de 2026, a las 18, en el Centro Cultural de Barreal. El único asunto previsto será la problemática de las bajadas aluvionales y los riesgos que traen para las localidades, las propiedades y la infraestructura de riego.
Desde la Junta dijeron que ya presentaron dos reclamos ante el Departamento de Hidráulica: el expediente N.º 506-002116/26, del 4 de agosto, y el expediente N.º 506-002925/26, del 14 de septiembre. Pero, hasta ahora, no llegó una respuesta formal por escrito sobre los estudios de cuencas ni sobre los trabajos necesarios.
El miedo está puesto en lo que puede pasar si se viene una creciente fuerte: canales embancados, daños en propiedades y problemas para la seguridad de los habitantes. En Calingasta, la idea es simple: mejor poner el tema en claro antes de que el agua les pase por arriba, ¿no?

