El fuerte temporal de nieve que azota a los departamentos cordilleranos tiene a Calingasta en una situación muy delicada. La falta de energía eléctrica desató una cadena de complicaciones que dejó sin agua potable a varios sectores y aisló a un montón de vecinos. Según relataron habitantes de la zona, el corte empezó cerca de las 3 de la madrugada del domingo y todavía sigue afectando distintos puntos del departamento.
Entre las áreas más golpeadas aparecen Tamberías, Sorocayense, Hilario, Villa Nueva, Puchuzum, Alto Verde, Villa Pituil y parte de Barreal. Como en muchas localidades el agua depende de bombas eléctricas, el servicio también quedó frenado. Encima, en Tamberías la antena de telefonía móvil dejó de funcionar al quedarse sin energía y sin baterías de respaldo, así que la comunicación se volvió otro dolor de cabeza.
En diálogo con la MiI20, el diputado departamental Jorge Castañeda calificó el panorama como "crítico". Explicó que hay caminos intransitables y viviendas con techos dañados por las lluvias intermitentes y la nieve acumulada, que en algunos sectores llegó a medir entre 5 y 10 centímetros. También admitió que las dificultades para entrar a ciertas zonas complican la ayuda y hacen imposible asistir a todas las familias al mismo tiempo.
Si bien desde el sábado trabajan en el lugar equipos del Gobierno provincial, Desarrollo Humano y el municipio, este lunes los operativos fueron reforzados para llegar a más de 500 familias afectadas. Aun así, el clima sigue jugando en contra y frena parte de la asistencia. La mayor preocupación pasa por las viviendas que dependen exclusivamente de la electricidad para calefaccionarse, cocinar y contar con agua caliente. Y con un pronóstico que anuncia más nevadas y temperaturas bajo cero para los próximos días, en Calingasta nadie se anima a descartar un escenario todavía más duro.

