El director del Servicio Penitenciario Provincial recibió a efectivos del Programa Jóvenes Adultos, que volvieron con la mochila cargada de ideas desde Salta.
La charla sirvió para repasar lo visto en el IV Congreso de Justicia Penal Juvenil y poner sobre la mesa nuevas herramientas. Nada de humo: hubo experiencias, criterios y ganas de ajustar el laburo fino.
Según contaron los penitenciarios, el encuentro dejó aprendizajes para fortalecer el abordaje socioeducativo. La idea es sumar recursos para acompañar mejor a los jóvenes y abrirles más oportunidades.
En esa línea, insistieron en la formación continua como una forma de revisar prácticas y no quedarse quietos. Porque si el personal se prepara más, el servicio también afina la puntería, ¿no?

