La Municipalidad de la Ciudad de San Juan puso en valor la plazoleta Padre Antonio Inocencio Garbini, frente al colegio Don Bosco. La esquina, que antes era más de paso que de parada, ahora quedó lista para que el barrio la mire con otros ojos.
La intendente habló durante el acto junto a la comunidad salesiana, vecinos y ex alumnos. Dijo que a la esquina le faltaba “la vida necesaria” para llamar la atención y detenerse un rato, con iluminación y trabajo de recuperación.
Las tareas incluyeron movimiento de suelo, nivelado, limpieza integral y el descubrimiento del piso original. También hicieron parquización con césped y especies ornamentales, y sumaron bancos, basureros y columnas helicoidales con luminarias led.
Además, colocaron un tótem de doble frente, un cordón perimetral con ladrillos reciclados y restauraron el monumento al Padre Garbini con una placa conmemorativa. El espacio busca rendir homenaje al legado salesiano y convertirse en punto de encuentro para los vecinos, con un código QR para conocer su historia.
En otras palabras: una esquina que antes pasaba desapercibida ahora quiere quedarse en la charla del barrio. Y, viendo todo lo que le metieron, parece que esta vez sí se ganó el derecho a ser parada obligada, ¿o no?

