Cuando la plata no alcanza, la tarjeta aparece como salvavidas. Pero ojo, porque también puede dejarte quedado pagando si uno no mira bien cómo usa el crédito.
Eso fue lo que planteó la contadora Antonella Pantano Oro en el programa Conversatorio, de Radio Mil20. Habló de la morosidad que crece y de familias que hacen malabares para llegar a fin de mes.
La clave, dijo, es aprender a manejar el dinero y no solo a ganarlo. Para eso, propuso algo bien simple: anotar todos los gastos, incluso los chiquitos, esos que parecen nada pero al final hacen un manso agujero.
También pidió no enamorarse del pago mínimo de la tarjeta. Ese atajo suele salir caro, porque el saldo restante se refinancia y termina sumando intereses, impuestos y otros cargos que te dejan mirando el resumen con julepe.
Otro consejo fue aplicar la famosa regla de las 24 horas antes de comprar algo impulsivamente. Si después de un día sigue haciendo falta, bueno, ahí se evalúa; si no, mejor dejarlo pasar y evitar otro bardo financiero. ¿No es más sano pensar un rato antes de sacar la tarjeta?

