Se viene el calor y, con él, el viejo enemigo de siempre vuelve a asomar la nariz: el mosquito. En San Juan, desde el Programa de Control de Vectores avisaron que la humedad y las temperaturas en alza pueden favorecer al Aedes aegypti.
Liliana Salva, jefa del programa, explicó en Radio Mil20 que todavía no hay datos de la temporada 2026-2027. Igual, las señales del clima ya meten presión y obligan a no dormirse en los laureles.
La clave, dijo, está en cortarles el mambo en las casas y patios. El mosquito busca sombra, agua quieta y rincones donde reproducirse, así que floreros, bebederos, desagües de aire y recipientes olvidados entran en la lista negra.
Salva remarcó que no alcanza con vaciar el agua y chau. Los huevos pueden quedar pegados en las paredes del recipiente, por eso pidió volcar, cepillar y volver a llenar si hace falta; si no, el bicho queda picando.
También recordó que los repelentes ayudan, pero no hacen magia. La vacuna existe, pero no sirve para todo el mundo y no reemplaza el descacharreo ni la limpieza de fondo, que sigue siendo el laburo más importante para bajar el riesgo.

