La COPRE se sentó a la mesa con comunidades originarias de Guanacache para empezar a mover piezas antes de que el clima complique la cosa. La idea es prevenir y no salir corriendo después, que ya bastante quilombo trae eso.
En la reunión participaron representantes de las comunidades Cacique Cochagual, Pinkanta, Sawa, Aguas Verdes, Talquenca y Guaquinchay, junto a Edgar Echenique, del Consejo de Participación Indígena. El encuentro siguió el trabajo que ya venía con Pinkanta y sumó más voces a la planificación.
Las tareas se harán en las zonas donde viven estas comunidades, en sectores de los departamentos 25 de Mayo y Sarmiento. Para eso, pidieron el asesoramiento de los propios representantes, que conocen el terreno mejor que nadie y pueden marcar dónde hace falta meter mano primero.
Desde las comunidades agradecieron la apertura al diálogo del Gobierno de San Juan y remarcaron la importancia de participar en las decisiones. José Díaz, de Aguas Verdes, dijo que el encuentro fue un paso histórico por escuchar sus conocimientos y experiencias.
Con ese ida y vuelta, la provincia busca afinar medidas para posibles contingencias hídricas y mejorar la preparación ante un escenario que puede venir bravo. En Guanacache, por lo visto, prefieren anticiparse antes que quedar mirando el cielo con cara de “ahora qué hacemos”, ¿no?

