La suba de cuadros gripales en chicos se hizo sentir con fuerza en San Juan durante el fin de semana largo y dejó a las guardias pediátricas trabajando a todo ritmo. La postal se repitió en distintos centros de salud, con una demanda que no dio respiro y encendió la alarma entre profesionales y familias. El panorama, claro, viene de la mano de los virus respiratorios que están circulando con intensidad en los más pequeños.
En el Hospital Rawson, según trascendió, llegaron a acumularse cerca de 95 niños en espera después del mediodía de este lunes para ser atendidos en Pediatría. Allí, los cinco profesionales de turno trabajaron sin pausa para dar respuesta a la cantidad de consultas. La escena mostró, una vez más, cómo el aumento de casos puede desbordar la atención en cuestión de horas.
La situación también se sintió en el sector privado. En el Sanatorio Argentino, el sábado la fila de pacientes pediátricos llegaba incluso hasta la vereda, una imagen que dejó en claro el nivel de circulación de cuadros gripales y respiratorios en plena llegada del frío. Con el termómetro en baja, la preocupación crece y el movimiento en las guardias no afloja.
Ante este cuadro, especialistas insisten en extremar las medidas de prevención para cuidar a los chicos, sobre todo a los más chicos de la casa, que son los más vulnerables en esta época. Recomiendan no mandar a clases ni a actividades a quienes tengan síntomas compatibles con gripe, ventilar bien los ambientes, lavarse las manos con frecuencia y evitar los cambios bruscos de temperatura. También piden estar atentos a señales de alarma como fiebre persistente, dificultad para respirar, decaimiento marcado o falta de apetito, y consultar rápido si aparecen.
Con el otoño ya instalado y el invierno a la vuelta de la esquina, el pedido es claro: cuidarse entre todos para cortar la cadena de contagios y evitar que las guardias pediátricas sigan al borde del colapso en la provincia. La recomendación es simple, pero clave: ante síntomas, no minimizar y actuar a tiempo.

