El Acueducto Alto Albardón terminó en un bardo administrativo y legal. OSSE rescindió el contrato con Hormigones de Cuyo S.A. por incumplimientos graves.
La obra había sido presentada en noviembre de 2020 como un proyecto con más del 90% de avance. En ese momento se la mostraba como una solución para llevar agua potable a más de 30.000 vecinos.
El plan incluía dos perforaciones en Las Tapias, 7 kilómetros de cañerías, cisternas y estaciones de rebombeo. La idea era abastecer barrios como Campo Afuera y Néstor Kirchner, además del Parque Industrial y el Autódromo.
Pero las pruebas de funcionamiento hechas a fines de 2025 destaparon fallas técnicas serias. Después, en septiembre de 2025, se dio un plazo para corregir observaciones, pero la empresa no terminó lo pendiente.
Con intimaciones y un último plazo de 45 días ya vencido a mediados de 2026, OSSE cerró la relación contractual. Ahora va a ejecutar las garantías, avisar al Registro de Licitadores y avanzar con acciones legales, mientras prepara un nuevo proceso para terminar la obra. ¿La famosa obra del 90% estaba tan cerca como decían?

