La noticia pegó fuerte en Rivadavia: con el correr de las horas se supo que el joven que murió tras caer de su moto era Valentín Gómez, de 25 años.
Su muerte generó una ola de mensajes en redes sociales, donde familiares, amigos y allegados lo despidieron con dolor. Uno de sus primos escribió: “Vuela alto, mi primazo. Te voy a amar siempre, cuidate”.
También empezó a circular que Valentín era simpatizante de Marquesado, el club de Rivadavia con el que tenía un vínculo afectivo. Entre tanto mensaje, se fue armando el retrato de un pibe muy querido, de esos que dejan silencio cuando se van.
El siniestro ocurrió durante la noche del jueves, en avenida Libertador, cuando circulaba en una Zanella 110 cc. Por causas que todavía se investigan, perdió el control, cayó sobre el asfalto y murió en el lugar.
La Justicia ya descartó la participación de otro vehículo y ahora espera los resultados de los estudios toxicológicos y de alcoholemia. Mientras tanto, entre las pericias y los mensajes de despedida, queda una tristeza que no entra en ninguna moto, ¿no?

